¿Cómo le digo a Radar cómo quiero que se cuente la nota?

Cada acontecimiento lleva su propia instrucción de tratamiento. Un hecho de seguridad y un boletín no se escriben igual.

Dentro de cada acontecimiento, en la sección Redacción asistida, escribes cómo quieres que se trate ese hecho: qué priorizar, qué evitar, con qué tono.

No es la nota. Es la instrucción sobre cómo contarla.

Instrucciones guardadas

Hay un selector con instrucciones reutilizables --nota informativa breve, seguridad, boletín de gobierno, turismo y ciudad--. Eliges una, se copia al campo, y ahí mismo la ajustas para este caso sin cambiar la guardada.

Esas instrucciones se administran desde Radar, no desde el código. Se espera que las reescribas al leer los primeros resultados: para eso están ahí.

Los dos botones

«Copiar contexto» arma el material completo --tu instrucción, las reglas de la casa, los datos que Radar verificó, tus notas de trabajo y el texto íntegro de cada medio-- y lo deja en el portapapeles. Lo pegas en el asistente que uses y recibes la nota redactada. No necesita nada configurado en el servidor.

«Redactar borrador» hace lo mismo por su cuenta. Necesita una llave de modelo configurada en el servidor; mientras no la haya, el botón te lo dice con esas palabras en vez de fingir que trabaja.

Los dos usan el mismo armado, así que dan el mismo resultado. Si el automático no está disponible, el manual no es un parche: es el mismo camino a pie.

El texto de la nota

Debajo hay un campo con el texto redactado, editable. Puedes corregirlo, reescribirlo entero o escribirlo tú desde cero sin usar ninguno de los dos botones.

Queda anotado quién lo escribió. En cuanto una persona lo toca, pasa a decir «a mano»: la responsabilidad del texto es suya. Es el dato que sirve si algún día hay que responder por lo publicado.

Las reglas que van siempre

Sin importar tu instrucción, se aplican siempre: trabajar solo con el material entregado, no inventar datos ni declaraciones, atribuir lo que dice un solo medio, y decir cuando los medios se contradicen.

Tu instrucción se ocupa del tratamiento. Esas reglas se ocupan de que no se invente nada.